Lancia Rally 037: La Leyenda del Grupo B y la Última Victoria de Tracción Trasera
El Lancia Rally 037, también conocido como Abarth 037, es un nombre que resuena con fuerza en la historia del automovilismo, especialmente en el ámbito de los rallyes. Nacido de la necesidad de competir en la naciente y salvaje era del Grupo B, este vehículo se convirtió en un icono, demostrando que la ingeniería audaz y la determinación podían superar las barreras tecnológicas. Su legado perdura no solo por sus triunfos, sino también por ser el último coche de tracción trasera en alzarse con el Campeonato del Mundo de Rallyes, un hito que subraya su excepcionalidad.

Orígenes y la Necesidad de un Nuevo Campeón
A finales de los años 70, Lancia dominaba los rallyes con el Lancia Stratos, un coche diseñado específicamente para la competición que cosechó tres Campeonatos del Mundo consecutivos (1974, 1975, 1976). Sin embargo, con la llegada de los años 80 y la inminente introducción de la nueva y revolucionaria reglamentación del Grupo B por parte de la FIA en 1982, el Stratos comenzó a mostrar su antigüedad. El Grupo B permitía una amplia aplicación de nuevas tecnologías y la construcción de coches de competición que solo requerían 200 unidades de producción en calle para su homologación, abriendo la puerta a diseños radicalmente orientados a la pista.
La política deportiva de Lancia, bajo el paraguas del grupo FIAT, se orientó hacia la creación de vehículos destinados exclusivamente a la competición. Tras el cese del Stratos y la apuesta comercial por el Fiat 131 Abarth Rally, el grupo Fiat encargó a Lancia la recuperación del trono de la competición. Para ello, se inició el "Proyecto SE037", una denominación interna que daría nombre al futuro mito: el 037.
La Plataforma: Del Lancia Beta Montecarlo al Monstruo de Rally
La base para este ambicioso proyecto fue el Lancia Montecarlo, un deportivo de motor central diseñado y fabricado por el carrocero Pininfarina. Este coupé compacto, con un toque deportivo característico de los años 70, sirvió como punto de partida. Sin embargo, la transformación hacia el 037 fue profunda y radical.
La línea del Lancia 037 Rally estaba basada en el Lancia Beta Montecarlo, pero con una clara orientación hacia la competición. Se realizó una estructura híbrida: la parte central del chasis provenía del Beta Montecarlo, a la que se unían dos subestructuras tubulares. Una de ellas, la delantera, albergaba el radiador y las nuevas suspensiones de doble brazo independiente. La trasera sustentaba el motor y dos depósitos de gasolina de 35 litros, manteniendo el peso del coche en unos escasos 1.170 kg en su versión de calle.

Los paneles de carrocería originales de chapa fueron sustituidos por otros más ligeros y resistentes de Kevlar reforzado con fibra de vidrio. El resultado fue un estilo agresivo y brutal, que contribuía a su carácter deportivo y eficiente. El diseño, firmado por Pininfarina, era una obra maestra de la ingeniería deportiva, con formas audaces y funcionales que lo convertían en un icono visual.
El Corazón Mecánico: Ingenio y Potencia
El motor original del Montecarlo fue reemplazado por una unidad Lampredi DOHC de 1.995 cm³ (2 litros) con 4 válvulas por cilindro (16 en total), heredada del Lancia Trevi y accionada por cadena. Esta unidad, posicionada longitudinalmente, fue la base sobre la que Abarth, la empresa de competición del grupo FIAT, desplegó su genio.
El ingeniero jefe de Abarth, Aurelio Lampredi, decidió equipar el motor con un sobrealimentador Volumex, desarrollado por la propia compañía. La elección del compresor volumétrico en lugar de un turbo se debió a su mejor respuesta y entrega de potencia más lineal, a pesar de que la potencia total conseguida era menor que la de un turbo comparable. En su versión de calle (Stradale), este motor desarrollaba 208 CV.
Sin embargo, la versión de competición, el 037 Rally, recibió mejoras significativas. Gracias a un sistema de inyección mecánica Bosch y al compresor Volumex, la potencia inicial se elevó a 280 CV. Con el paso del tiempo y las evoluciones, esta cifra alcanzaría los 310 CV en años sucesivos. La versión "Evoluzione 2" (E2), presentada en 1984, mejoró la fiabilidad y competitividad, con cambios estéticos como luces más grandes, un spoiler delantero regulable y un rediseño de la zaga. También se mejoró la seguridad a bordo con puertas de Kevlar y una nueva jaula de titanio.
En cuanto a la transmisión, el Lancia Rally 037 contaba con un motor de tracción trasera, una característica que, a la postre, se convertiría en su sello distintivo y en un factor clave de su triunfo histórico. Estaba combinado con una caja de cambios ZF de cinco velocidades.
El Grupo B: Un Campo de Batalla Tecnológico
El Lancia 037 fue creado para formar parte del recientemente creado Grupo B dentro del Campeonato del Mundo de Rallys. Esta categoría, que se dividió en 1982 en tres categorías (A, B y N), supuso una auténtica revolución en el mundo de los rallyes. Fue una época de máquinas inyectadas de adrenalina, con motores monstruosos que luchaban en cualquier superficie: asfalto, grava, tierra, nieve o hielo. Los motores de los coches del Grupo B se acercaron rápidamente a los 600 CV en su última temporada.
Sin embargo, la llegada de los Audi Quattro de tracción en las cuatro ruedas y turbo produjo una auténtica revolución. Estos coches, con su tecnología avanzada, parecían dejar a los competidores de tracción trasera sin opción al triunfo. La política deportiva de Lancia, sin embargo, se encaminó a construir vehículos destinados expresamente a la competición en rallys, sin que estuvieran derivados de un automóvil de serie.
GRUPO B. La Increíble Historia de la Categoría Más Peligrosa e Impresionante de los Rallyes
La Conquista del Mundial: David contra Goliat
La temporada inaugural del 037, en 1982, estuvo plagada de problemas mecánicos, principalmente relacionados con la caja de cambios. Fue un año dominado por los Audi Quattro. A pesar de las dificultades, Lancia no se rindió. Volvieron al año siguiente, 1983, con pilotos de la talla de Walter Röhrl y Markku Alén.
El Lancia Rally 037, con su diseño minimalista y su espíritu deportivo, se enfrentó a competidores tecnológicamente superiores. Sin embargo, a lo largo del campeonato, los Lancia fueron capaces de compensar el mejor rendimiento de los Audi a fuerza de agilidad y, sobre todo, de fiabilidad. Su mecánica, al ser más simple que la de sus rivales, permitía reparaciones más rápidas. Por ejemplo, la caja de cambios podía sustituirse en apenas 12 minutos.
El 7 de octubre de 1983, en el Rally de San Remo, el Lancia Rally 037 consiguió una victoria legendaria. Este triunfo no solo le valió su quinto Campeonato Mundial de Constructores, sino que también lo consagró como el último coche de tracción a dos ruedas en ganar el título mundial de rallyes. Fue una hazaña que marcó el comienzo de una época dorada para el modelo, encantando a millones de fanáticos en todo el mundo.
La victoria en San Remo, con Walter Röhrl y Markku Alén al volante, demostró la eficacia del 037. Vestido con los famosos colores de Martini, el 037 ganaría cinco rondas del campeonato ese año.
Un Legado Duradero y su Presencia en la Actualidad
El Lancia 037 Rally se convirtió en un auténtico mito, un símbolo de la era dorada del Grupo B y del ingenio italiano. Su diseño agresivo, su carácter brutal y eficiente, y su histórica victoria lo han consolidado en el panteón de los coches inmortales del automovilismo.
Hoy en día, encontrar un Lancia 037 original, incluso de la versión de calle (Stradale), es extremadamente difícil. Se fabricaron únicamente 200 unidades de calle para cumplir con la normativa de homologación. De estas, 53 fueron utilizadas por el equipo Lancia, mientras que la mayoría de las restantes fueron empleadas por otros equipos y pilotos en competiciones. Los ejemplares originales de calle pueden superar el millón de euros en el mercado de coleccionistas.

La fascinación por el Grupo B y el 037 perdura, y existen empresas dedicadas a la restauración y recreación de estas leyendas. Maturo Competition Cars, en los Países Bajos, es un ejemplo de ello. Frank Van Ganzewinkel y Marco Geeratz construyen versiones del 037 con especificaciones de fábrica, pero mejoradas en lo posible. Estos coches, que tardan más de 2.000 horas en completarse, utilizan materiales modernos como el Kevlar para la carrocería y motores Lampredi de 2.111 cc con compresor Volumex, ofreciendo potencias de hasta 315 CV. El precio de estas recreaciones parte de los 465.000 euros más impuestos, una cifra considerable pero que palidece ante el valor de un original.
El Lancia Rally 037 encarna plenamente el espíritu de la marca Lancia: elegancia italiana, innovación y una pasión inquebrantable por la competición. Su victoria en 1983, hace más de 40 años, sigue siendo un momento histórico para los rallyes y consagró al modelo en el imaginario colectivo como una leyenda indiscutible, un testimonio de cómo la determinación y la ingeniería audaz pueden lograr lo que parecía imposible. Su legado inspira incluso a los modelos futuros de Lancia, como el concept car Lancia Pu+Ra HPE, que encarna la visión de la marca para los próximos años.
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