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Sacyr: Un Gigante Constructor en la Encrucijada de las Megainfraestructuras Italianas

La ambición de Sacyr por consolidar y expandir su presencia en Italia, el que se ha convertido en su principal mercado, la sitúa en el epicentro de varios de los proyectos de infraestructura más trascendentales y complejos de Europa. Desde la puja por la vital autopista A22 Brennero-Módena, un eje neurálgico del transporte transalpino, hasta la renegociación de su participación en el icónico Puente de Messina, la constructora española está desplegando una estrategia audaz para capitalizar el impulso inversor del gobierno italiano y las regiones en el sector de las carreteras. La cartera de Sacyr en Italia, gestionada directamente y a través de su filial SIS, ya suma unos impresionantes 19.000 millones de euros, incluyendo una plataforma diversificada de concesiones que abarca autopistas y complejos hospitalarios. Ahora, el foco se centra en proyectos que suman cerca de 15.000 millones de euros de inversión pública en infraestructuras viarias, proyectos que prometen transformar la conectividad del país y fortalecer la posición de Sacyr como actor clave en su desarrollo.

Mapa de Italia con las principales autopistas

La Autopista A22 Brennero-Módena: Un Botín de 10.000 Millones de Euros

Uno de los objetivos más codiciados por Sacyr en Italia es la concesión de la autopista A22, que une Brennero con Módena. Con una longitud de 313 kilómetros, esta vía representa una inversión prevista de aproximadamente 10.000 millones de euros y un plazo de explotación de 50 años. Actualmente, la autopista es operada por una entidad empresarial pública controlada por diversas administraciones territoriales. La A22 es una arteria vital para el norte de Italia, atravesando cuatro regiones: Trentino-Alto Adigio, Véneto, Lombardía y Emilia-Romaña. Su importancia estratégica radica en ser la principal ruta de comunicación a través de los Alpes, conectando el fértil valle del Po y la autopista A1 con Austria y Alemania, facilitando así el comercio y el transporte de mercancías a nivel europeo. Su elevado tráfico diario, estimado en unos 43.000 vehículos (IMD), la convierte en un activo sumamente atractivo para grandes promotores de concesiones a nivel nacional e internacional. El proceso de precalificación para esta licitación estaba previsto para el 30 de noviembre, marcando un hito crucial en la estrategia de Sacyr en Italia.

La estructura de propiedad de la A22 es compleja, con un 84,75% del capital en manos de administraciones locales y entidades públicas, entre las que destaca la Región Autónoma Trentino Alto Adigio con un 32,29%. El restante 14,16% pertenece a grupos privados. La concesión de la A22 expiró en 2014, y desde hace más de una década ha sido escenario de controversias y enfrentamientos entre las distintas administraciones y accionistas privados, lo que ha provocado continuos retrasos en su relicitación. Fue el gobierno de Giorgia Meloni quien finalmente decidió avanzar, solicitando propuestas en diciembre pasado sin esperar a la resolución judicial europea sobre el derecho de tanteo que posee el actual concesionario, Autobrennero. Este derecho, recurrido por operadores como Aspi (controlada por CDP, Blackstone y Macquarie), aún no ha sido dirimido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Sacyr presentó su propuesta para la A22 a través de su consorcio estable SIS, del cual posee el 49% (el 51% restante pertenece a la italiana Fininc, de la familia Dogliani). Paralelamente, Abertis, con la italiana Mundys como principal accionista (50%) y ACS y Hochtief controlando el otro 50%, también ha mostrado gran interés. Abertis ya gestiona en Italia las autopistas A-4 Brescia-Padova y la A-31 Vicenza-Badia Polesine (Autostrada Valdastico) a través de su filial A4 Holding (91,26%), concesiones que también finalizan en fechas próximas, afectando su eventual relicitación.

El Puente de Messina: Un Proyecto de Ingeniería Monumental y Complejidad Sociopolítica

El proyecto del Puente sobre el Estrecho de Messina, destinado a unir Sicilia con la península italiana, se erige como uno de los proyectos de ingeniería más ambiciosos de la Unión Europea y uno de los puentes colgantes más grandes del mundo. Con un presupuesto total estimado en unos 12.000 millones de euros, la obra principal, adjudicada al consorcio Eurolink (liderado por Webuild y Sacyr), asciende a 10.600 millones de euros, financiados con cargo a los presupuestos públicos. El consorcio Eurolink está compuesto por Sacyr, las italianas Webuild, Condotte e Itinera, y la japonesa IHI.

Diagrama del Puente de Messina

Sacyr, que ostenta actualmente el 22,7% del consorcio Eurolink, aspira a incrementar su participación. Esta posibilidad surge tras la decisión del grupo italiano Condotte, uno de los accionistas, de vender la mitad de su participación del 15% en Eurolink. Si el resto de socios ejerce su derecho preferente de compra, la cuota de Sacyr podría ascender a casi el 24,53%.

El diseño definitivo del puente, aprobado por el comité interministerial de Planificación Económica y Desarrollo Sostenible de Italia el pasado agosto, contempla el vano suspendido más largo del mundo, con 3,3 kilómetros. La infraestructura contará con tres carriles por sentido para el tráfico de vehículos, dos vías ferroviarias y dos carriles de servicio, con una capacidad para soportar hasta 200 trenes al día y 6.000 vehículos por hora. El tablero tendrá una longitud de 3.666 metros y 60 metros de ancho, con un gálibo máximo de 72 metros. Los pilones, de acero, alcanzarán los 399 metros de altura, y los cables de suspensión tendrán 1,26 metros de diámetro y 5,3 kilómetros de longitud.

A pesar del avance en la planificación y la aprobación del diseño, el proyecto se ha topado con la resistencia del Tribunal de Cuentas de Italia. Un magistrado ha expresado "dudas sobre la legitimidad" de la reactivación del proyecto, adjudicado en 2005 bajo el mandato de Silvio Berlusconi, sin un nuevo proceso de licitación. El tribunal cuestiona la conformidad de la adjudicación directa con los principios de la UE, especialmente en materia de competencia. Se espera una audiencia y una evaluación final del Tribunal de Cuentas para determinar el curso legal del proyecto.

La cuestión de los peajes también ha generado debate. El consorcio Eurolink ha defendido la necesidad de establecer tarifas para cubrir la inversión y el mantenimiento, previendo que el paso cueste entre 4 y 7 euros por trayecto, lo que se traduce en más de un euro por kilómetro. Esta cifra, aunque superior a la media de las autopistas italianas (unos siete céntimos por kilómetro), se compara con otras infraestructuras singulares a nivel mundial como el puente Øresund (a partir de 77 euros), el túnel del Mont Blanc (50 euros), el Golden Gate (desde 9,75 dólares) o el túnel del Canal de la Mancha (a partir de 60 euros). La concesionaria pública, Stretto di Messina, sostiene que la comparación de peajes por kilómetro debe considerar la complejidad técnica, el coste y el beneficio para los usuarios y las comunidades. La inversión total se prevé amortizada para la expiración de la concesión en 2062.

El ministro de Infraestructuras, Matteo Salvini, ha sido un firme impulsor de la reactivación del proyecto, considerado clave para potenciar las regiones del sur de Italia como polos logísticos. El proyecto del Puente de Messina tiene una larga historia, habiendo sido considerado por gobiernos anteriores desde 1981 hasta 2011, pero paralizado por diversas crisis económicas y políticas.

El PUENTE que hizo que los GIGANTES de EUROPA “perdieran por completo” ante CHINA

Otros Corredores y Proyectos Estratégicos para Sacyr

El interés de Sacyr en Italia no se limita a la A22 y al Puente de Messina. El grupo también está monitorizando otros corredores de autopistas con concesiones próximas a su vencimiento y que se plantean relicitar. Entre ellos destaca la autopista A4 Brescia-Padova, de 150 kilómetros, cuya concesión expira en diciembre del próximo año y que actualmente está gestionada por Abertis. Asimismo, la autopista A4 Torino-Milano, operada por la sociedad ASTM (familia Gavio y fondo Ardian), también finaliza su concesión a finales del año que viene.

Otro proyecto de interés es el corredor Roma-Latina, un tramo de iniciativa privada entre Tor Dé Cenci y Latina Borgo Piave, al sur de Roma. En este caso, Sacyr ha presentado una propuesta junto con los grupos locales Gavio y Totto, con una inversión prevista de unos 1.500 millones de euros.

La Autopista Pedemontana-Veneta: Un Proyecto Emblemático de Sacyr

La Autopista Pedemontana-Veneta representa uno de los proyectos más significativos y emblemáticos de Sacyr en Italia, y una de las infraestructuras más importantes del país. Con una inversión prevista de aproximadamente 2.600 millones de euros, este proyecto implica la construcción de 162 kilómetros de autopista, de los cuales 94 kilómetros corresponden a la vía principal que conectará 34 municipios y el área industrial de Vicenza y Treviso, mientras que los 68 kilómetros restantes son accesos secundarios. La autopista cuenta con dos túneles, el Túnel de Malo (6 kilómetros) y el Túnel de S. Urbano (1,5 kilómetros), y ocho viaductos.

Infografía de la Autopista Pedemontana-Veneta

Este proyecto destaca por su bajo impacto ambiental, ya que el 70% del trazado discurre en trinchera o bajo túnel. Además, incorpora innovaciones tecnológicas como barreras antirruido transparentes, pavimento fonoabsorbente y fotocatalítico, y el uso de iluminación IOHNIC en los túneles de Malo, considerados entre los más largos de Italia. La Autopista Pedemontana-Veneta forma parte de la red TEN-T europea y es un activo estratégico nacional, al situarse entre las autopistas A4 y A27, atravesando la Región del Véneto. La financiación se realizó mediante la mayor emisión de bonos en Europa para un proyecto greenfield, valorada en 1.571 millones de euros.

El Impacto de la Jurisprudencia Europea en las Concesiones Italianas

La reciente resolución del TJUE sobre la disputa entre Urban Vision y el Ayuntamiento de Milán ha sentado jurisprudencia y podría tener un impacto significativo en los futuros contratos de concesión en Italia, incluyendo la licitación de la A22. El tribunal comunitario considera que el mecanismo del derecho de tanteo, recogido en la legislación italiana, infringe la Directiva 2014/23/UE y el artículo 49 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Este privilegio, que permite al concesionario igualar la mejor oferta de los licitadores, socava la transparencia y desincentiva la participación de operadores, especialmente de otros Estados miembros. Esta decisión es trascendental para los procesos de relicitación de concesiones que las administraciones italianas afrontan en el horizonte próximo, y subraya la importancia de la intervención de Sacyr y Abertis en la defensa de procesos licitatorios transparentes y competitivos.

La presencia de Sacyr en Italia, a través de su filial SIS, se remonta a 2003, y se ha caracterizado por el desarrollo de proyectos de gran envergadura técnica, con un firme compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia. La empresa ha gestionado importantes infraestructuras y concesiones viarias, y su estrategia actual demuestra una clara apuesta por seguir siendo un actor protagonista en la transformación de las infraestructuras italianas, desde las grandes autopistas hasta proyectos de ingeniería de vanguardia como el Puente de Messina.

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