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Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport: El Espíritu Deportivo Revivido

La década de los 90 fue sin duda la edad dorada de los pequeños GTI. Para quién no los recuerde, eran una serie de deportivos de pequeño tamaño que conseguían desatar altas dosis de adrenalina con una potencia considerable y un peso de lo más contenido. Opel Corsa OPC, Ford Fiesta ST, Renault Clio RS, Abarth 595 Competizione o MINI Cooper S son algunos de los nombres propios entre los utilitarios deportivos de hoy en día. Aunque no puede pasar desapercibido en esta lista el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport que ponemos a prueba esta semana. Mientras algunos seguidores (entre los que me incluyo) siguen suspirando por aquella ‘pequeña bala’, la marca francesa ha seguido haciendo los deberes y explotando su faceta más deportiva. De hecho en todos sus modelos del segmento B ha habido un ejemplar radical, aunque en los 206 y 207 estuviera ligeramente camuflado bajo la denominación RC. Ahora con el 208 GTi by Peugeot Sport se ha buscado llegar al límite, ofrecer el utilitario más radical que jamás hayan creado. ¿Quieres conocer nuestra opinión?

Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport frontal

Recordemos que en 2014 era lanzado el Peugeot GTi 30 Aniversario, una edición limitada que sumaba potencia y cualidades. Ahora que ya está lejos el aniversario, se mantiene este 208 GTi by Peugeot Sport, que sigue básicamente la misma filosofía.

Diseño Exterior: Sutileza Deportiva

En el frontal este modelo destaca por una parrilla con detalles cromados y una fina línea roja en la parte inferior. Por encima, en el capó, el logotipo del león queda rodeado por unas nervaduras que dan más carácter al conjunto. Las ópticas son muy similares a las del resto de 208, pero los intermitentes dibujan una silueta diferente, con forma de ‘C’.

Visto desde el lateral encontramos más indicios de que estamos ante un 208 GTi by Peugeot Sport. Hay plásticos negros recorriendo los bajos de la carrocería y los anchos pasos de rueda dejan ver unas llamativas llantas de 18 pulgadas en color negro mate. Son específicas de esta versión, están calzadas por neumáticos Michelin Pilot Super Sport y a través de ella asoman unas pinzas de freno Brembo en color rojo.

La zaga es probablemente la zona más recatada y que menos llamará la atención. Del techo sobresale un spoiler que nos deja ver que estamos ante una versión deportiva. La parte central es igual que cualquier otro 208, con sus pilotos rasgados, la única excepción son las siglas GTi en rojo y plata. En definitiva, tenemos un coche que exhibe su condición de deportivo sin estridencias, sin llamar demasiado la atención. También es cierto que nuestra unidad va pintada en el color ‘blanco perla nacarado’.

Llantas 18 pulgadas Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport

Estéticamente hay una serie de elementos que cambian respecto al modelo normal. El aspecto impresiona, y no lo digo de broma. Se nota claramente que es un coche distinto al 208 GTi, tal ayudado por una carrocería que se ha rebajado 10 milímetros y por unas vías que son considerablemente más anchas, 22 mm delante y 16 mm detrás.

Interior: Un Habitáculo con Guiños al Pasado

Cuando pasemos al habitáculo del Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport será más fácil distinguirlo del resto de versiones. Al abrir la puerta nos recibe con el nombre de la marca en rojo sobre una moldura cromada en los umbrales de las puertas. Si subimos un poco la vista es imposible no fijarse en las alfombrillas de color rojo, un guiño al 205 GTi. Tienen una tapicería mixta y unas costuras en rojo que van haciendo contraste. Este aspecto se repite por todo el salpicadero, además de en el volante. El pequeño aro está achatado por la parte inferior, es de cuero perforado y tiene la inscripción GTi por abajo.

Por lo demás, no deja de ser un 208 corriente, con lo que eso conlleva. Es evidente el protagonismo del Peugeot i-Cockpit, que cuenta con defensores y detractores a partes iguales, y que modifica la posición de conducción inevitablemente. La instrumentación queda a nuestra vista por encima del pequeño volante y muestra dos relojes analógicos con una pantalla entre ellos.

En el interior nos encontramos con todo lo bueno del Peugeot 208, un coche que destaca entre sus rivales por la buena calidad de los acabados y la ergonomía de mandos gracias al i-Copkit, esa pantalla central que aglutina todos los mandos muy a mano. Pero en esta edición, todo ello está aderezado con detalles deportivos de gran calidad. Todo el salpicadero va tapizado en cuero de buena calidad con las costuras en color rojo. En rojo también encontramos las alfombrillas, los perfiles de los relojes del cuadro de mandos o las líneas que recorren las molduras de las puertas. Son dos preciosas butacas tipo backet, que recuerdan en cierta medida a las del RCZ-R, en las que el logotipo Peugeot Sport está presente en los respaldos. Son voluminosas porque tienen los reposacabezas integrados, pero aun así permiten que las plazas posteriores sean perfectamente útiles y no complican en exceso el acceso a las mismas.

Interior Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport i-Cockpit

Habitabilidad y Maletero: Prioridades Deportivas

Si hablamos de habitabilidad está claro que este modelo no saldrá muy bien parado. El 208 GTi solo está disponible con la carrocería de tres puertas, con las limitaciones que eso supone. Las deportivas plazas delanteras son amplias y cómodas con unos soportes inferiores que se doblan si nos apoyamos en ellos.

Quizá en un modelo como el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport, hablar del maletero es secundario. Aún así tenemos que decir que no varía respecto al resto de versiones y que ofrece una capacidad de 285 litros. La boca de carga queda algo elevada y puede costar cargar objetos pesados. Bajo el piso del maletero no hay hueco para una rueda de repuesto, en su lugar encontramos el socorrido kit antipinchazos. En el caso de necesitar más espacio habrá que abatir la segunda fila de asientos (60:40) para obtener más espacio.

Equipamiento: A la Altura de la Ocasión

El Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport se trata de una edición muy especial del utilitario francés. Por lo tanto cabe esperar que el equipamiento esté a la altura de las circunstancias. Si pasamos al interior encontramos el Peugeot i-Cockpit, climatizador automático bizona, sistema multimedia con pantalla de 7 pulgadas, luces de cortesía LED o control y limitador de velocidad. Lo cierto es que para este modelo habrá poco equipamiento opcional que podamos añadir.

Mecánica: El Corazón del León Deportivo

La mecánica bajo el capó del pequeño deportivo no podía ser otra que el 1.6 THP, un gasolina turbo de cuatro cilindros que ha estado muy presente en la marca francesa en los últimos años. De hecho muchos se atreven a apuntar que es el mejor motor de su cilindrada. En este caso, gracias a una puesta a punto específica (sistema de escape, inyección, gestión electrónica…), consigue desarrollar 208 CV y 300 Nm de par. Con estas cifras sumadas a unas unas dimensiones bastante contenidas y un peso de solamente 1.260 kg, es de esperar que sus prestaciones estén a la altura.

Giramos la llave, porque este coche todavía obliga a girar la llave como ocurría en el 205 GTi, y escuchamos claramente cómo el 1.6 THP cobra vida emitiendo un sonido ronco que indica que estamos al volante de un coche serio con el que nos vamos a divertir. Es el espíritu de ese fantástico motor que tantas alegrías nos ha dado en diferentes modelos de PSA y en el MINI Cooper S, un motor que parece dispuesto a seguir dando guerra muchos años.

Engranamos primera con la pequeña y precisa palanca de cambios, que permite seleccionar cada una de las seis marchas sin caer en errores. Arrancamos para hacer los primeros kilómetros por ciudad. En esos compases iniciales destaca el contraste entre la suavidad del embrague y del resto del pedalier, de la dirección asistida y la dureza extrema de las suspensiones, que transmiten todo al habitáculo. El motor da los primeros síntomas de algo que corroboraremos luego. Es una auténtica delicia su comportamiento, muy lleno desde solo 1.750 revoluciones y hasta pasadas las 4000 RPM. La primera muy corta, básicamente para arrancar y en las siguientes marchas te permite circular con mucha soltura por el enorme par motor de 300 Nm que ofrece. Me encanta el tacto inicial del coche, porque desde el primer momento se siente deportivo.

Prueba en el Jarama del Peugeot 208 GTi 30 th

Me atrevo a decir que el 208 GTi cumple en ciudad como lo haría cualquier otro 208. Es ágil, dinámico y lo único que le penaliza es la puesta a punto de suspensiones, demasiado dura para los que buscan algo de confort en el día a día, pero perfecta para los que quieren su primer coche deportivo de verdad. Pero vámonos fuera, porque con 208 caballos bajo el capó piden a gritos carreteras de curvas y tráfico despejado para pasarlo bien. Mientras me alejo de la ciudad, estiro las marchas por al autovía y me quedo sorprendido por la elasticidad de este motor. Desde las 1.750 RPM y hasta las 4.800 RPM la entrega de potencia es constante, sin altibajos de ningún tipo y con una respuesta contundente, sin medias tintas. Quien nos diría que estábamos conduciendo un pequeño 1.6 turbo.

Prestaciones: Datos que Hablan por Sí Mismos

Este 208 GTi consigue acelerar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y su velocidad máxima se sitúa en 235 km/h. Si miramos las cifras de consumo y emisiones, homologa unos optimistas 5,4 l/100km en ciclo mixto y emite 125 g/km de CO2.

El Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y pasa de 80 a 120 km/h en quinta en solo seis segundos, haciendo gala de esa elasticidad de la que hablamos ya varias veces.

Comportamiento Dinámico: La Puesta a Punto de Peugeot Sport

La coletilla ‘by Peugeot Sport’ que tanto estáis leyendo en esta prueba no es solo ‘postureo’. Esta versión cuenta con un mayor ancho de vías, una altura rebajada 10 mm, suspensiones más duras o frenos más potentes; atributos que pretenden justificar su sobreprecio de 4.000 euros respecto al GTi ‘normal’. Cuando estás a bordo se nota el gran trabajo que ha hecho Peugeot Sport con la puesta a punto del chasis.

Si comenzamos por las suspensiones tenemos que destacar su dureza, se trata de un auténtico deportivo que se lleva mal con los badenes e imperfecciones de la carretera (y nuestra espalda lo acusará). Lo mismo sucede con la dirección que es muy muy directa, como decíamos, la precisión por bandera. Además es bastante comunicativa y junto al pequeño volante hace que la sensación de agilidad del 208 GTi sea aún más alta. Los frenos merecen una mención aparte, son sobresalientes y te clavan en cualquier situación.

Llegamos a la zona de curvas y empieza lo bueno. Esa agilidad de la que hacía gala en ciudad se traduce en una sutileza absoluta a la hora de encadenar curvas a izquierda y a derecha. El coche se siente ágil, con ganas de entrar fuerte en las curvas, pero no por ello poco asentado sobre el asfalto. La trasera parece seguir las indicaciones del eje delantero, aunque si ahuecas dentro de la curva sentirás como la parte posterior incita al baile. Este pequeñajo me está gustando mucho, más de lo que esperaba.

La caja de cambios manual de seis velocidades es una auténtica delicia, gracias en parte a que la selectora no induce a error y a que el motor es tan elástico que es complicado tener la sensación de haber salido en una marcha demasiado larga de la curva anterior. Si por el contrario sales en una marcha más corta de la recomendable, tendrás que estar rápido en el juego de manos y pies para engranar una tras otra las marchas, porque este coche sube de vueltas con más rapidez de la que me esperaba. Me encanta, y eso es algo que también destaqué en el RCZ-R, lo bien que tracciona. Es impresionante sentir a través del volante cómo los neumáticos de 18 pulgadas se pelean con el asfalto para transmitir sin problemas los 208 caballos de potencia al suelo. En las curvas más cerradas destaca el comportamiento neutro del coche, que no tiende a cabecear de delante ni a que la trasera juegue demasiado. También hay que destacar que las imprescindibles ayudas electrónicas no hacen acto de presencia más que cuando es estrictamente necesario.

El equipo de frenos, con discos sobredimensionados de discos de 323 mm y pinzas fijas de cuatro pistones firmado por el especialista Brembo, parece infatigable a pesar del uso intensivo al que le estábamos sometiendo. Es un coche con el que podrías hacer buenos tiempos en un rally sin tener que modificarlo lo más mínimo.

Otra de las claves que esconde el 208 GTi by Peugeot Sport es el diferencial de deslizamiento limitado Torsen en el eje delantero. Con esta herramienta heredada directamente del Peugeot RCZ R, las curvas serán coser y cantar. Las sensaciones me recordaron a las de un kart, me atrevería a afirmar que incluso se acerca al MINI en este aspecto. Como ya habréis intuido, el territorio ideal de este modelo son las carreteras de curvas y los puertos de montaña. Ahí es donde comprobamos su rapidez, su buen hacer y la capacidad que tiene de la que tiene de dibujar una sonrisa en nuestra cara.

Frenos Brembo Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport

Consumo: Sorprendente Eficiencia

Si a estas alturas os preguntáis si tendréis que llevaros la gasolinera a cuestas con este modelo, lo cierto es que no. Sorprende que tras cientos de kilómetros la media de consumo esté en 7,5 l/100km.

Reflexiones Finales: El Verdadero Heredero

La primera vez que cojo el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport tengo que reconocer que mis expectativas están muy arriba, he escuchado muchos comentarios positivos sobre el coche. Me digo a mí mismo que por ello tengo que juzgarlo con mayor imparcialidad, pero solo hacen falta unos kilómetros para reafirmar mis sospechas. En primer lugar por su motor, cuyo refinamiento es envidiable y se muestra desde el primer momento sin apenas vibraciones. Aunque lo más destacable es esa entrega de potencia muy lineal y constante desde bien abajo y casi hasta la línea roja del tacómetro (decae a las 6.000 rpm). Aunque eso será si conseguimos eludir la llamada del pomo metálico, que es más adictivo que muchas drogas. A unos desarrollos más que correctos sumamos la precisión de los recorridos de la palanca, por lo que el cambio manual pasa la prueba con nota. El utilitario invita a apurar las marchas y a llevar a cabo fuertes reducciones, en otras palabras, a una conducción deportiva.

El Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport es uno de los rivales más fuertes en la lucha encarnizada de los utilitarios deportivos. Con guiños a esos GTI de los 90, este modelo puede incluso llegar a pasar desapercibido en el apartado estético, donde solo se le reconoce por detalles como las llantas de 18 pulgadas en negro mate. En cuanto a habitabilidad es como cualquier otro 208, con la penalización de los asientos deportivos que limitan aún más las plazas traseras. Pero lo que busca su comprador es la respuesta de su motor 1.6 THP de 208 CV, de lo mejorcito de esta cilindrada. Desata el placer de conducir en estado puro.

Si Peugeot nos animaba a buscar las similitudes entre el 208 y el viejo 205, era inevitable buscar la versión que reencarnase el espíritu del 205 GTi, la variante deportiva del nuevo compacto. Y mira tu por donde, el verdadero heredero de aquel coche no ha llegado hasta ahora que han puesto a la venta el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport. Los señores de Peugeot Sport, encargados de añadirle picante a los generalmente insulsos coches de calle, debían estar en sus cuarteles generales mordiéndose las uñas cuando, una vez que ya habían puesto a punto el excelente RCZ-R (el cual no se seguirá fabricando), veían como los teóricos “gurús” del marketing lanzaban una versión de posicionamiento deportivo, el 208 GTi, sin haber consultado con ellos cómo debía ser ese coche. Por suerte alguien en Peugeot debió recordar el buen trabajo que habían hecho en el RCZ-R, aquel coche que a pesar de no tener la mejor base deportiva, se convirtió en un coche muy deportivo y radical, capaz de plantar cara a cualquier modelo de su segmento, e incluso batir al referente, el Porsche Cayman. Fue entonces cuando les llevaron a Peugeot Sport una serie de 500 unidades del Peugeot 208 GTi para que trasteasen en el hasta dar lugar a la edición limitada 30 Aniversario. Las 500 unidades producidas volaron literalmente de las concesiones de todo el mundo cuando se empezó a hablar de las bondades dinámicas de aquel modelo. ¿Y para que todo este rollo? Estéticamente hay una serie de elementos que cambian respecto al modelo normal, el cual por cierto se sigue vendiendo con una ventaja de precio de menos de cuatro mil euros que os aseguro están más que justificados a favor de la versión que hoy nos ocupa. Es más, me atrevo a decir que estamos ante dos coches completamente distintos entre si.

El nuevo PEUGEOT E-208 GTi marca un capítulo revolucionario en la historia icónica de los PEUGEOT GTi. Una declaración de estilo con carácter, por dentro y por fuera. Los rasgos de diseño GTi de PEUGEOT aportan un toque único: emblemas con detalles en rojo, pinzas de freno rojas y exclusivos asientos en Alcantara® con una impactante franja central roja. El volante compacto característico, acabado en Alcantara y cuero perforado, invita a una conexión total en cada curva. Una bienvenida legendaria para un nuevo capítulo. Toma la delantera. Vive la leyenda.

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