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Lancia Delta Integrale: La Leyenda de los Rallyes y un Icono del Automovilismo

El Lancia Delta, un nombre que resuena con fuerza en la historia del automovilismo, especialmente en su gloriosa faceta de competición, se erige como uno de los grandes mitos de las décadas de los 80 y 90. Nacido de la audacia y la ingeniería italiana, este compacto no solo conquistó los corazones de los entusiastas, sino que también dejó una marca indeleble en los circuitos de rally, logrando un palmarés que pocos vehículos pueden igualar. Su evolución, desde un elegante sedán hasta un implacable depredador de tramos cronometrados, es una historia de pasión, innovación y una búsqueda incesante de la perfección mecánica.

Lancia Delta Integrale en un tramo de rally

El desarrollo del Lancia Delta original comenzó a mediados de los años 70, pero no fue hasta 1979 que la marca italiana presentó oficialmente este nuevo producto. Aprovechando su integración en el grupo Fiat, el nuevo compacto tomó como base la plataforma del recién presentado Fiat Ritmo, adoptando diversos componentes mecánicos como el motor, la transmisión, la dirección y los frenos. Sin embargo, estos elementos fueron meticulosamente revisados por los ingenieros de Lancia para satisfacer las exigencias de la marca, incorporando un nuevo carburador Weber, un colector de admisión rediseñado, un sistema de escape mejorado y un encendido optimizado. El diseño exterior corrió a cargo de Italdesign y su visionario diseñador Giorgetto Giugiaro, quien concibió un elegante compacto de cinco puertas con una longitud cercana a los 3,9 metros. Su generosa batalla de 2,47 metros proporcionaba una gran habitabilidad interior, aunque con el inconveniente de un maletero de tan solo 260 litros.

Para asegurar un posicionamiento destacado en el mercado, el Delta ofrecía características poco comunes para su segmento en aquella época. Entre ellas se incluían suspensiones independientes en ambos ejes, aire acondicionado opcional, asiento trasero plegable y divisible, volante ajustable, luneta térmica con limpiaparabrisas trasero, espejos ajustables desde el interior, limpiaparabrisas de tres velocidades y parachoques pintados a juego con el color de la carrocería, fabricados en resina de poliéster reforzada con fibra de vidrio, una primicia en la industria automovilística. Su debut oficial tuvo lugar en septiembre de 1979, en el Salón de Frankfurt, donde el Lancia Delta recibió excelentes críticas tanto del público como de la prensa internacional, siendo galardonado como Coche del Año en 1980. Las ventas comenzaron en octubre de ese mismo año, obteniendo un notable éxito comercial, con 43.000 unidades vendidas en 1980 y superando las 100.000 unidades para finales de 1981.

El Nacimiento de una Leyenda: Los Primeros Delta Deportivos

Entre 1980 y 1982, en algunos países escandinavos (Suecia, Dinamarca y Finlandia), el Lancia Delta se comercializó como Saab 600, sustituyendo al obsoleto Saab 96. Sin embargo, su éxito comercial fue limitado debido a factores como la falta de versiones y un precio desmesuradamente alto para sus características. A principios de 1982, se añadió como opción una transmisión automática de tres relaciones. En marzo de ese mismo año, se introdujo un nuevo acabado, el Lancia Delta 1500 LX, que se convertiría en el tope de gama, destacando por su equipamiento, pintura metalizada, llantas de aleación de 14 pulgadas y una nueva tapicería diseñada por la casa de moda italiana Zegna.

En noviembre de 1982, el modelo experimentó su primer rediseño, incorporando parachoques envolventes, una parrilla rediseñada y la eliminación de la banda satinada en la parte inferior del portón del maletero. Se realizó una reducción de peso de 40 kg en todos los modelos. El interior recibió nuevos asientos y, opcionalmente, se podía montar un ordenador de a bordo digital en los modelos tope de gama. Este rediseño coincidió con la presentación de una versión de tres volúmenes basada en el Delta, denominada Lancia Prisma. Al mismo tiempo, se lanzó la primera variante deportiva del coche: el Lancia Delta 1600 GT. Este modelo contaba con un motor de cuatro cilindros en línea de 1585 cc y 105 CV, neumáticos de perfil más bajo, suspensión reajustada y frenos de disco en las cuatro ruedas. El equipamiento de serie era muy completo, y de forma opcional se podía montar aire acondicionado.

Lancia Delta 1600 GT con detalles deportivos

Julio de 1983 marcó un hito con la presentación en el Salón de Frankfurt del Lancia Delta HF. El acrónimo HF, de "High Fidelity", ya había sido utilizado en versiones de altas prestaciones de Lancia desde los años 60. El Lancia Delta HF mantenía la tracción delantera, pero su motor 1.6 litros estaba sobrealimentado con un turbocompresor Garrett T3, alimentado por un carburador doble cuerpo Weber. Se mejoró el sistema de lubricación, se reforzaron las suspensiones y la dirección, y se incorporaron nuevas llantas de aleación y neumáticos más generosos. Los cambios exteriores fueron discretos, limitándose a una insignia "HF", un alerón más profundo, nuevos faldones laterales y llantas de aleación de 8 radios. En el interior, destacaba un volante forrado en cuero e instrumentación digital complementaria. Opcionalmente, se podían montar asientos deportivos Recaro. Con motivo de la victoria en el mundial de rally del Lancia 037, se lanzó una edición especial HF en el Salón de Ginebra de 1984, destacando por su pintura blanca con franjas Martini y asientos Recaro de serie.

En octubre de 1985, se presentó el Lancia Delta HF Turbo, junto con la versión de calle del Lancia Delta S4 "Stradale". El HF Turbo introdujo pequeños cambios estéticos, como el logo "HF Turbo" en la parrilla, faldones laterales y portón trasero, un volante deportivo de tres radios y nuevas llantas Cromadora de 14 pulgadas.

La Revolución 4x4: El Nacimiento del Integrale

El verdadero punto de inflexión llegó en abril de 1986, en el Salón de Turín, con la presentación del Lancia Delta HF 4WD. Este modelo se convirtió automáticamente en el nuevo tope de la gama Delta. Las diferencias con el HF Turbo eran escasas en el exterior, pero mecánicamente supuso un salto adelante. Montaba un motor de cuatro cilindros en línea de 1.995 cm³ con doble árbol de levas en cabeza y turbo, que rendía 165 CV. La gran novedad era su sistema de tracción integral permanente, dotado de un diferencial central que distribuía el par entre ambos ejes (56% delantero, 44% trasero en condiciones normales). El diseño de la suspensión se mantuvo similar al de las versiones de dos ruedas motrices, pero con muelles y amortiguadores convenientemente modificados.

Estas características del Lancia Delta HF 4WD prefiguraron la actualización de toda la gama Delta, que llegó en mayo de 1986. Esta actualización incluía un rediseño del frontal con nuevos parachoques envolventes, una nueva parrilla y nuevos faros. Se eliminó el spoiler del techo introducido en 1982. El modelo básico era el 1.3, cuyo motor fue revisado. En el Delta HF Turbo y el Delta GT se introdujo un nuevo sistema de encendido e inyección electrónica de gasolina, dando lugar al Lancia Delta HF Turbo i.e. de 140 CV. El Lancia Delta GT i.e. recibió cambios más profundos en el motor, incluyendo el giro de la culata 180º para una mejor refrigeración. También se introdujo en la gama el Lancia Delta DS Turbo, el primer motor diésel de la gama, con 80 CV.

Detalle de la tracción integral del Lancia Delta Integrale

En septiembre de 1987, el HF 4WD fue sustituido por el aún más capaz Lancia Delta HF Integrale. El motor era un 2 litros turboalimentado de 8 válvulas, con culata rediseñada, circuitos de refrigeración mejorados, radiadores más grandes y un turbocompresor Garrett T3 más potente, logrando 185 CV. El HF Integrale mantenía el efectivo sistema de tracción a las 4 ruedas permanente, con un diferencial central. Las mejoras también llegaron a la suspensión y al sistema de frenos, con discos delanteros ventilados y una bomba de freno más grande. La imagen exterior se actualizó con pasos de rueda ensanchados para alojar neumáticos más generosos.

El Delta HF Integrale dio paso al Delta HF Integrale 16v en marzo de 1989, presentado en el Salón de Ginebra. Las mayores diferencias se encontraban bajo el capó: el motor 2 litros turbo incorporaba una nueva culata de 16 válvulas, nuevos inyectores y una respuesta mejorada del turbocompresor Garrett T3. El sistema de tracción integral también fue modificado para un nuevo reparto del par motor (47% delantero, 53% trasero). Estas modificaciones resultaron en 200 CV, una velocidad punta de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos.

La Evolución y el Dominio en Competición

En junio de 1991, el Delta recibió una última actualización de su primera generación. La gama se redujo a tres versiones: LX, GT i.e. y HF Turbo, con mejoras estéticas y mecánicas. Para finales de 1991 y hasta 1992, llegaron al mercado los Lancia Delta HF Integrale Evoluzione, diseñados para homologación en el equipo Lancia de Rally. Los cambios exteriores incluían pasos de rueda más anchos y redondeados, parachoques rediseñados para mejorar la refrigeración, un capó con nuevas entradas de aire, un nuevo spoiler en el techo, un nuevo tubo de escape y llantas de cinco tornillos que imitaban el diseño de los coches de rally. En el interior destacaban asientos Recaro tapizados en Alcantara gris.

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La fuerte competencia, especialmente de los fabricantes japoneses, obligó a Lancia a redoblar esfuerzos. El desarrollo de la culata multiválvulas fue crucial para mantener la ventaja en los años venideros. El conocido como Integrale 16V, con su capó abultado para albergar la nueva culata de 16 válvulas, entregaba 200 CV. Tras la retirada del Mundial de Rallyes, Lancia decidió rediseñar por completo el Delta en 1993, dando lugar a la segunda generación, un modelo que se alejaba radicalmente de su predecesor deportivo.

Sin embargo, el legado del Integrale perduró. La versión Evoluzione I, lanzada en 1991, ofrecía 210 CV y presentaba mejoras mecánicas y de bastidor, con vías incrementadas y un capó más abombado. Con motivo de la consecución del quinto campeonato mundial, Lancia comercializó el Lancia Integrale 5, una edición limitada de 400 unidades. El Lancia Delta Integrale Evoluzione I Martini 5, con 215 CV, incorporaba un catalizador de 3 vías y una sonda lambda, aumentando su par y mejorando la respuesta en bajos.

La versión más espectacular, conocida como Evoluzione II, mejoró frenos y suspensión, y aumentó su anchura. Mecánicamente, era similar al 16v, pero con un acabado interior mejorado y llantas de mayor diámetro. A nivel de rendimiento, el Evoluzione 2 presentaba un rendimiento real inferior al Evoluzione I y al 16v debido a la implantación de un catalizador, un turbo más pequeño y la sustitución de elementos mecánicos por electrónicos más modernos.

Características Técnicas y Legado

El Lancia Delta Integrale es un vehículo que encarna la excelencia en ingeniería y diseño. Su motor, un cuatro cilindros turboalimentado de 2.0 litros, evolucionó a lo largo de sus distintas versiones, alcanzando potencias que iban desde los 185 CV en las primeras iteraciones hasta los 215 CV en las evoluciones finales. La tracción a las cuatro ruedas con diferenciales avanzados, como los Torsen y Ferguson, permitía una distribución óptima del par motor, garantizando una motricidad y estabilidad excepcionales en todo tipo de superficies.

Vista frontal del Lancia Delta Integrale Evoluzione

Las características técnicas del Lancia Delta Integrale son impresionantes:

  • Fabricante: Lancia
  • Años de fabricación: 1987 - 1994 (para las versiones Integrale)
  • Unidades fabricadas: El número total de Delta Integrale producidos es difícil de precisar, pero se estima que rondan las 40.000 unidades en todas sus variantes.
  • Motor: Cuatro cilindros en línea, 1.995 cc, turboalimentado.
  • Potencia: Desde 185 CV hasta 215 CV (en la versión Evoluzione II).
  • Par máximo: Varía según la versión, pero en el Integrale 16v se cifraba en 200 CV y 298 Nm.
  • Transmisión: Tracción integral permanente con diferenciales Torsen y Ferguson, caja de cambios manual de cinco velocidades.
  • Chasis: Construcción monocasco de acero, suspensión independiente en ambos ejes (MacPherson delante, multibrazo detrás en versiones posteriores).
  • Frenos: Discos en las cuatro ruedas, ventilados en el eje delantero en versiones deportivas.
  • Dimensiones: Longitud aprox. 3,90 m, anchura variable debido a los ensanches, altura aprox. 1,38 m.
  • Peso: Aproximadamente 1.200-1.350 kg, dependiendo de la versión.

El precio de un Lancia Delta Integrale en el mercado actual de coches de colección varía considerablemente, pudiendo oscilar entre los 50.000 y los 100.000 euros para modelos en buen estado, dependiendo de su año de fabricación, edición especial y estado de conservación.

El Lancia Delta Integrale no es solo un coche; es una leyenda del automovilismo que dejó una huella imborrable en la historia del rally y en el corazón de los aficionados. Su diseño agresivo, su potencia desbordante y su tecnología innovadora lo convierten en un vehículo deseado por coleccionistas y entusiastas, y su legado continúa vivo en el mundo de la competición y más allá. La reputación del Integrale se mantuvo alta incluso años después de que su producción finalizara en 1994, con valores residuales sólidos, demostrando que Lancia logró crear un automóvil que difícilmente volvería a ser superado en equilibrio y rendimiento.

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