El Volante Bimasa: Un Componente Clave y Su Desgaste
El embrague es un elemento fundamental en la transmisión de cualquier vehículo, ya sea manual o automático. Su función principal es la de conectar y desconectar el motor de la caja de cambios, permitiendo así realizar los cambios de marcha sin causar daños a los engranajes. Dentro de los diversos tipos de embragues, el volante bimasa ha ganado popularidad por su capacidad para mejorar la experiencia de conducción, ofreciendo una mayor suavidad y reduciendo las vibraciones, especialmente en vehículos con motores diésel. Sin embargo, este componente, a pesar de sus beneficios, puede presentar problemas específicos si no se mantiene adecuadamente o si se somete a un uso que excede sus límites.

Entendiendo la Función del Volante Bimasa
El volante bimasa, también conocido como volante motor bimasa, es un componente que a menudo pasa desapercibido para muchos conductores, pero que puede representar un desembolso económico considerable cuando requiere ser reemplazado. En esencia, se trata de un disco de hierro fundido diseñado con un peso y un equilibrado específicos para asegurar un giro preciso del motor. Su diseño avanzado lo diferencia del volante motor rígido tradicional.
De forma simplificada, la función primordial del volante bimasa es la de absorber y equilibrar las vibraciones generadas durante cada proceso de embrague. Los motores de nuestros vehículos producen vibraciones rotatorias en el cigüeñal y en el volante de inercia debido a la naturaleza discontinua del proceso de combustión. El volante bimasa actúa como un amortiguador, impidiendo que estas vibraciones se transmitan al resto del tren motriz. Esto resulta crucial para eliminar ruidos molestos, como los traqueteos en la caja de cambios, o las oscilaciones en la carrocería que merman el confort de marcha.
El volante bimasa está compuesto por dos masas: una primaria y una secundaria. Ambas están unidas por un amortiguador de torsión, que es el encargado de la absorción de impactos. La primera masa gira de forma complementaria al motor, mientras que la segunda lo hace al unísono con la transmisión. La unión entre estas dos piezas se encomienda a un cojinete (casquillo de fricción). Entre estas dos masas divididas, un rodamiento de bolas y un muelle helicoidal permiten una oscilación de gran ángulo entre ambas partes.
EXPLICACION DE LOS EMBRAGUES CON VOLANTE BIMASA Y COMO FUNCIONA UN DOBLE EMBRAGUE DE UN DSG.
Evolución y Proliferación del Volante Bimasa
El volante bimasa comenzó a incorporarse en los vehículos a principios de la década de los noventa. Su uso se ha incrementado notablemente con la proliferación de los motores diésel de alta compresión y, más recientemente, con los propulsores de tres cilindros, que tienden a generar mayores vibraciones. Si bien en teoría un volante bimasa puede durar toda la vida útil del vehículo, su vida útil habitual suele rondar entre los 180.000 y 200.000 kilómetros. Sin embargo, esta durabilidad puede verse considerablemente reducida si se dan ciertas condiciones.
Factores que Afectan la Duración del Embrague y el Volante Bimasa
La duración de un embrague, en general, varía significativamente dependiendo de múltiples factores. En un coche manual, la vida útil promedio de un embrague se sitúa entre los 100.000 y 150.000 kilómetros. No obstante, en ocasiones, puede ser necesario reemplazarlo antes de alcanzar esta cifra, especialmente si el vehículo se expone a condiciones de uso extremas.
Condiciones de Manejo y Estilo de Conducción:
- Tráfico denso y cambios de marcha frecuentes: Conducir habitualmente en tráfico congestionado, lo que implica una sucesión constante de paradas y arranques, somete al embrague a un esfuerzo adicional. Cada vez que se pisa el pedal del embrague para cambiar de marcha, se produce un desgaste. Por ello, un uso intensivo en estas circunstancias puede acortar su vida útil.
- Mantener el pie en el pedal del embrague: Un hábito común, aunque perjudicial, es mantener el pie apoyado en el pedal del embrague mientras se conduce, incluso cuando no es necesario cambiar de marcha. Esto genera una presión constante sobre el sistema, provocando un deslizamiento innecesario del embrague y haciendo que el volante bimasa trabaje más de lo debido. Es preferible poner el coche en punto muerto y soltar el pedal en paradas prolongadas.
- Conducción agresiva: Los cambios de marcha bruscos, las aceleraciones repentinas y el uso excesivo del embrague para mantener el coche en movimiento en pendientes, son prácticas que aceleran el desgaste de los componentes del embrague y del volante bimasa.
- Conducción a bajas revoluciones: Circular a revoluciones excesivamente bajas (por debajo de 1500 rpm en motores diésel o 2000 rpm en gasolina) incrementa la carga de torsión en el volante bimasa. El motor debe realizar un esfuerzo mayor para generar potencia, lo que produce vibraciones que el volante no puede absorber eficientemente. Si se nota que el coche "cabecea" o vibra al acelerar, es señal de que se debe cambiar a una marcha inferior.
- Arranques bruscos: Acelerar o arrancar bruscamente desde parado somete al volante bimasa a un alto nivel de estrés, ya que debe absorber una gran cantidad de par motor de forma repentina. Esto puede provocar un desgaste rápido de sus muelles internos y aumentar la probabilidad de fallo.
Condiciones de Uso del Vehículo:
- Terrenos montañosos: La conducción en zonas con pendientes pronunciadas exige un mayor uso del embrague para controlar la velocidad y evitar que el coche retroceda. Esto genera un esfuerzo adicional y un desgaste acelerado.
- Arrastrar remolques pesados: El uso frecuente para arrastrar remolques de gran peso incrementa la exigencia sobre el sistema de transmisión y el volante bimasa. El vehículo necesita generar más par motor para mover la carga adicional, lo que aumenta las vibraciones y el desgaste.
- Sobrecarga del vehículo: Transportar cargas pesadas de forma habitual o exceder la capacidad de carga recomendada por el fabricante también somete al sistema de transmisión a un esfuerzo mayor.
Modificaciones del Vehículo y Mantenimiento:
- Chiptuning o reprogramaciones: Las modificaciones electrónicas del motor, como el aumento de potencia a través del chiptuning, pueden alterar el comportamiento del volante bimasa y acortar su durabilidad. Las reprogramaciones, en general, pueden acelerar el desgaste, aunque no siempre salen de los límites razonables de la mecánica.
- Batería defectuosa o descargada: Una batería en mal estado, descargada o con una potencia inferior a la requerida, puede hacer que el motor gire más lento y sin la energía suficiente. Esto incrementa la holgura del volante bimasa y afecta tanto al arranque como a la electrónica del vehículo.
- Calidad de los componentes: La calidad del embrague y del volante bimasa es un factor crucial para su durabilidad. Un embrague de alta calidad, fabricado con materiales resistentes, puede prolongar significativamente su vida útil.
Mantenimiento y Cuidado:
- Revisiones periódicas: Estar atento a las señales de desgaste y realizar revisiones periódicas del sistema de embrague es fundamental para prevenir problemas mayores y costosos. El mantenimiento preventivo puede permitir la detección temprana de fallos.
- Uso de componentes de calidad: Al necesitar reemplazar el kit de embrague o el volante bimasa, es importante optar por recambios originales o de marcas reconocidas. Los componentes de dudosa procedencia o de bajo coste pueden no cumplir con las especificaciones del fabricante, reduciendo la vida útil de la reparación.
Síntomas de Desgaste en el Volante Bimasa
La detección temprana de un volante bimasa defectuoso es crucial para evitar daños mayores en la caja de cambios y el motor. Los síntomas más comunes de un volante bimasa desgastado o averiado incluyen:
Vibraciones excesivas:
- En ralentí: Notarás vibraciones anómalas que se perciben especialmente en el habitáculo, con mayor intensidad en el pedal del embrague, el volante de dirección e incluso el asiento del conductor. Estas vibraciones pueden aumentar al pisar el embrague.
- Al iniciar la marcha: Si las vibraciones solo se manifiestan al iniciar la marcha, pero no están presentes al ralentí, podría indicar un desgaste moderado del volante bimasa.
- Por qué ocurre: Al desgastarse los amortiguadores internos del volante bimasa, este pierde su capacidad de absorber las vibraciones generadas por el motor.
Ruidos metálicos o golpes:
- Al arrancar o apagar el motor: Chirridos, golpeteos o un sonido similar a piezas metálicas chocando entre sí al dar el contacto o al apagar el motor son señales claras.
- Al ralentí: Si al poner el coche en punto muerto con el motor encendido se escucha un ruido metálico procedente del vano motor, podría indicar un problema en el volante bimasa o el embrague.
- Por qué ocurre: Los muelles y discos del volante bimasa están diseñados para amortiguar el movimiento torsional del motor. Si estos elementos están desgastados, el movimiento del cigüeñal no se amortigua correctamente.
Dificultades para cambiar de marcha:
- Resistencia al engranar marchas: Sentir que el coche se resiste a engranar las marchas o escuchar ruidos al hacerlo.
- Pedal de embrague duro o esponjoso: El pedal puede volverse más duro de lo habitual, o, por el contrario, ofrecer una sensación esponjosa o inconsistente, sin responder de manera uniforme.
- Por qué ocurre: Un volante bimasa defectuoso interfiere en el correcto funcionamiento del embrague, afectando la sincronización de las marchas y la transmisión de potencia.
Sensación de inercia excesiva o tirones:
- Al acelerar y desacelerar: El coche no responde de manera fluida, dando la sensación de "tirones" o perdiendo estabilidad.
- Por qué ocurre: El volante bimasa desgastado no gestiona correctamente las oscilaciones del cigüeñal, lo que provoca que las marchas no se engranen con suavidad y que el coche tienda a "tironear".

Diagnóstico y Reparación del Volante Bimasa
Identificar con precisión si el problema proviene del volante bimasa puede ser complicado, ya que algunos de estos ruidos o vibraciones también pueden ser causados por una caja de cambios dañada. En muchos vehículos, los ruidos desaparecen cuando el motor alcanza un régimen de revoluciones más alto.
Comprobación del Estado:
Para evaluar el estado de un embrague y, por extensión, del volante bimasa, se pueden seguir varios pasos:
- Prueba de marchas: Con el coche en marcha, pisa el pedal del embrague y cambia de marchas. Si notas resistencia o dificultad, podría haber problemas.
- Patina el embrague: Observa si el embrague patina al acelerar, es decir, si las revoluciones del motor aumentan pero la velocidad del vehículo no lo hace en proporción.
- Ruidos extraños: Escucha atentamente si se producen ruidos inusuales al cambiar de marcha o al pisar el pedal del embrague.
- Dureza del pedal: Verifica si el pedal del embrague se siente más duro de lo normal.
Reparación del Volante Bimasa:
Por lo general, no se puede reparar un volante bimasa. La recomendación principal es siempre reemplazarlo por una pieza nueva. No se aconseja utilizar un recambio de segunda mano, ya que, al igual que con el volante defectuoso, es difícil determinar a simple vista si está en buen estado, lo que podría llevar a instalar una pieza averiada y duplicar los costes de reparación.
Reemplazo Conjunto con el Embrague:
En la mayoría de los casos, al reemplazar el volante bimasa, el mecánico también recomendará cambiar el kit de embrague, especialmente si este último ya se acerca al final de su vida útil. Ambos componentes están muy próximos en el sistema de transmisión, por lo que aprovechar la intervención para sustituir ambos resulta práctico y conveniente, y a menudo más económico a largo plazo. La única razón para no cambiar un volante bimasa cuando se reemplaza el disco de embrague suele ser el intento de ahorrar costes, pero esto puede resultar contraproducente si el volante bimasa falla poco después.
Costes de Reemplazo:
Los costes de las piezas para el volante bimasa varían considerablemente según el fabricante y el modelo del coche. Si es necesario, se debe añadir el coste del kit de embrague, que suele oscilar entre 150 y 400 euros. Muchos vehículos disponen de kits de embrague con volante bimasa integrados, lo que puede reducir el coste total de ambas reparaciones.
A estos costes de material se suman los de mano de obra. El reemplazo del volante bimasa es una operación costosa debido a que requiere el desmontaje de la caja de cambios. El tiempo de trabajo puede variar entre cinco y ocho horas, dependiendo de la complejidad de la construcción del vehículo. El coste total de la reparación, incluyendo piezas y mano de obra, puede oscilar entre 700 y más de 1.000 euros, e incluso superar esta cifra en algunos casos.
¿Es Posible Seguir Conduciendo con el Volante Bimasa Defectuoso?
Si sospechas que el volante bimasa está defectuoso, generalmente puedes seguir conduciendo durante un tiempo limitado. Sin embargo, es altamente recomendable acudir a un taller lo antes posible para una revisión y reparación. En el peor de los escenarios, las vibraciones intensas podrían causar que algunas piezas del volante motor se desprendan, provocando daños graves y costosos en la caja de cambios.
Consejos Sencillos de Conducción para Proteger el Kit Embrague Bimasa
Para prolongar la vida útil de tu kit de embrague bimasa y reducir el riesgo de averías prematuras, adopta los siguientes hábitos de conducción:
- Evita mantener el pie en el pedal del embrague: Utiliza el embrague solo cuando sea necesario para cambiar de marcha o arrancar. En paradas o atascos, pon el coche en punto muerto y suelta el pedal.
- No abuses de la conducción a bajas revoluciones: Mantén el motor en un rango de revoluciones óptimo para cada marcha. Si notas que el coche vibra o "cabecea", cambia a una marcha inferior.
- Evita los arranques bruscos y aceleraciones repentinas: Realiza arranques suaves y controlados, aplicando el acelerador progresivamente.
- No arranques en pendientes utilizando solo el embrague: Emplea el freno de mano para mantener el coche estable y suelta el embrague suavemente al iniciar la marcha.
- No aceleres el coche cuando aún está frío: Deja que el motor alcance su temperatura de funcionamiento antes de realizar aceleraciones fuertes.
- No sobrecargues el coche más de lo necesario: Si necesitas transportar carga pesada o remolcar, distribúyela uniformemente y evita exceder la capacidad recomendada.
- Realiza un mantenimiento regular: Chequea el sistema de embrague cada 60.000 a 100.000 kilómetros y acude a un especialista ante cualquier ruido o vibración inusual.
- Utiliza componentes de calidad: Opta por recambios originales o de marcas reconocidas para asegurar la durabilidad de la reparación.
Un volante bimasa averiado no solo afecta el confort de conducción, sino que puede comprometer la integridad de otros componentes mecánicos vitales. La atención a los síntomas y la adopción de buenas prácticas de conducción son la clave para preservar la salud de este importante componente.
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