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El Rally de los Mil Lagos de 1978: Una Joya Nórdica en la Historia del Automovilismo

Rodeada de lagos por doquier, la ciudad de Jyväskylä se presenta como una de las más importantes de Finlandia, pues su situación geográfica le ha permitido convertirse en un importante nudo de transportes en el centro del país nórdico. De la multitud de pilotos de rally oriundos de Finlandia, tres de ellos nacieron aquí y uno es considerado como una de las grandes leyendas del automovilismo de todos los tiempos. Hablamos de Henri Toivonen, Mikko Hirvonen y Harri Rovanperä. Pero lo más importante es que Jyväskylä es la sede de uno de los eventos automovilísticos más importantes. El Rally 1000 Lagos, que ahora se conoce simplemente como Rally de Finlandia, está considerado como uno de los más técnicos y desafiantes de cuantos se celebran a lo largo y ancho del mundo. Sin desmerecer a ninguna otra prueba, está claro que este rally tiene algo que lo hace especial.

Paisaje de Jyväskylä con lagos y bosques

Orígenes y Evolución de una Leyenda

La primera edición del Rally de los Mil Lagos tuvo lugar en 1951, con victoria de Arvo Karlsson copilotado por Vilho Mattila sobre un Austin A90 Atlantic. Originalmente, el rally se planteó como una carrera clasificatoria para el Rally de Montecarlo, con salida en Jyväskylä y con dirección a Laponia. En 1951, se salió hacia la ciudad de Rovaniemi, pasando por Kokkola y Oulu, para posteriormente volver a Jyväskylä. El formato era muy parecido al de otras carreras que se celebraban al sur del continente europeo en carreteras abiertas al tráfico. Es por ello, que se decidió disputar el rally sobre carreteras cerradas al tráfico y separadas de las abiertas al mismo, de manera que la circulación normal de los conductores finlandeses no se viese alterada por la competición. Así es como nació la concepción moderna de los rallyes. Los finlandeses, creadores del formato actual de los rallies, fueron los primeros en organizarlos en pistas de tierra cerradas al tránsito rodado, concienciados por mejorar la seguridad vial y a sabiendas de que organizar pruebas en carreteras abiertas era una temeridad. De esta manera nacieron los primeros rallies cronometrados donde las autoridades permitían competir en pistas cerradas al tráfico a condición de que se respetara escrupulosamente las normas de tráfico durante los enlaces. El Rally Mil Lagos nació bajo esta fórmula, de manera que siempre fue una prueba de velocidad pura.

Desde su inicio, el Rally de Finlandia ha sido puntuable para el Campeonato de Europa de Rally. Desde 1959 hasta 1973, pasó a formar parte del Campeonato Mundial de Rally hasta la actualidad, con la excepción del año 1995 que entró dentro del calendario de la Copa del Mundo de Rally de 2 Litros.

El Rally de los Mil Lagos de 1978: Un Capítulo Destacado

El Rally de los Mil Lagos de 1978 representa un momento significativo en la historia de esta prestigiosa prueba. Fue una edición marcada por la lucha entre las marcas y el dominio tradicional de los pilotos nórdicos, aunque ya se vislumbraban los cambios que romperían esa hegemonía. Los tramos que conforman la carrera se disputan sobre pistas de tierra muy fina y de carácter rectilíneo, en las que abundan los cambios de rasante y las curvas amplias de alta velocidad. Es por ello, que en este evento, por lo general, se consiguen las velocidades punta más altas del Campeonato del Mundo de Rally, excluyendo a los tramos de asfalto de otros rallyes. Es típica la imagen de los coches volando en los saltos y cambios de rasante, en medio de los bosques de coníferas cercanos a los lagos que pueblan toda la región.

En 1978, la batalla por el campeonato estaba entre Ford y Fiat. El Rally de los Mil Lagos no fue una excepción. Sin embargo, ese rally no sería el de los Ford. Mikkola y Vatanen, dos de sus pilotos estrella, rompieron sus Escort, y el tercero de ellos, pilotado por Hamalainen, se encontraba muy retrasado. Fiat, por su parte, consiguió un doblete con Alen y Salonen, demostrando su fortaleza en la prueba finlandesa.

En este contexto, Pentti Airikkala, piloto finlandés considerado uno de los "finlandeses voladores" que comenzaron a dominar los rallies con técnicas sobre superficies deslizantes desconocidas hasta la fecha allá por finales de los 60, aprovechó el descalabro de Ford. Pilotando un Vauxhall Chevette, Airikkala logró completar el podio, un resultado notable para la marca británica. El Vauxhall Chevette GR.4 que corrió Airikkala en el Rallye 1000 Lagos de 1978, con Risto Virtanen como copiloto, era una adaptación aerodinámica del Opel Kadett City de la época. Curiosamente, la mayoría de las unidades oficiales llevaban el volante a la izquierda, una solución no muy británica, lo que sugiere una fuerte influencia de Opel en su concepción.

Coche de rally Vauxhall Chevette

La Dominación Escandinava y la Ruptura de la Tradición

El Rally de Finlandia ha sido tradicionalmente dominado por pilotos escandinavos. Hasta 1989, únicamente finlandeses y suecos habían logrado vencer la prueba. Los pilotos finlandeses suelen destacar en su prueba "de casa"; no en vano, esta nación se caracteriza por habernos dado buena parte de los campeones del mundo de esta disciplina, nada menos que siete. Cada uno de ellos tuvo actuaciones memorables en la cita que se disputa cada año, la que durante mucho tiempo se conoció como Rallye de los 1000 Lagos. Era una época en la que el Mundial de la especialidad no tenía un dominador claro… hasta que el certamen llegaba a Finlandia y los locales "se soltaban la melena" dándolo todo.

Marcus Grönholm, que ganó el campeonato en 2000 y 2002, y Ari Vatanen, campeón en 1981, son solo dos ejemplos de la formidable legión de pilotos finlandeses que han brillado en su tierra. Durante la década de 1990, Tommi Mäkinen ganó cinco veces seguidas el evento, desde 1994 hasta 1998. Marcus Grönholm ganó tres veces consecutivas, de 2000 a 2002 y posteriormente ganó cuatro veces consecutivas, de 2004 a 2007.

Sin embargo, esta hegemonía nórdica estaba destinada a romperse. Hasta 1990, es decir, 39 años después de su primera edición, no ganó un piloto que no fuera nórdico. Carlos Sainz, copilotado por Luis Moya, con el Toyota Celica GT-Four, rompieron esa especie de ley que "aseguraba" la victoria a los pilotos escandinavos. La victoria de Sainz en 1990 marcó un antes y un después, abriendo la puerta a la internacionalización del palmarés del rally. El propio Sainz aparecería en el podio en 2004, demostrando su longevidad y talento.

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Características Únicas del Rally de Finlandia

Los tramos del Rally de Finlandia se caracterizan por sus amplios caminos de gravilla muy fina, semejante a la tierra batida de las pistas de tenis. El trazado es muy lineal, siempre bordeando lagos y entre multitud de coníferas. Se compite a velocidades muy altas y destaca por sus grandes cambios de rasante y saltos, donde los automóviles pueden alcanzar hasta casi 10 metros de altura a más de 150 kilómetros por hora, por el peralte de sus curvas y la suavidad de la gravilla. Es uno de los rallyes más rápidos, con promedios de velocidad superiores a los 120 km/h.

El tramo más conocido y emblemático es el llamado Ouninpohja, símbolo del rally. Se caracteriza por tener un cambio de rasante ciego en el que se alcanzan las mayores distancias en el aire. El récord de salto lo estableció el piloto italiano Gigi Galli en 2005, al recorrer 58 metros sin tocar el suelo. Posteriormente, el tramo se ha visto envuelto en una serie de modificaciones para garantizar la seguridad. En 2003, el piloto estonio Markko Martin realizó un salto de 57 metros de largo a una velocidad de 171 km/h.

Es una de las pocas pruebas de rally donde los aficionados pagan una entrada para disfrutar de ella, lo que subraya su estatus como evento de primer nivel y su capacidad para atraer a un público apasionado. La velocidad promedio en estos tramos de gravilla ha superado los 130 km/h, situándose entre los más rápidos de la historia del rally.

Coche de rally volando en un salto en el Rally de Finlandia

El Legado de Pentti Airikkala

En recuerdo al gran Pentti Airikkala (DEP), un piloto que, aunque su paso por el mundial fue más escaso en comparación con otros nombres ilustres como Alen o Mikkola, dejó una huella imborrable. Airikkala fue uno de esos "finlandeses voladores" que revolucionaron las técnicas de conducción sobre superficies deslizantes. Ganó el RAC Rally de 1989, su única victoria en el mundial, a bordo de un Mitsubishi Galant VR-4, superando a un joven Carlos Sainz.

Tras su retirada, Pentti gestionó una escuela de pilotaje en Gran Bretaña, de la que surgieron talentos como Colin McRae y Richard Burns. La reproducción en resina del Chevette 2300 HS que corrió en el Rallye 1000 Lagos de 1978, pilotado por Airikkala con Risto Virtanen como copiloto, es un homenaje a su participación y al espíritu competitivo de esa época.

El Rally de Finlandia en la Actualidad

El Rally de Finlandia continúa siendo una cita ineludible en el calendario del Campeonato del Mundo de Rally. Recientemente, como en 2003, un piloto estonio ha vuelto a ganar el evento. Ott Tänak, copilotado por Martin Järveoja sobre el Toyota Yaris WRC, se alzó con la victoria en el Rally de Finlandia, demostrando que la nueva generación de pilotos sigue manteniendo viva la emoción de esta prueba legendaria.

El Rally de Finlandia, originalmente denominado Rally de los Mil Lagos, es un rally que se celebra cada año por la zona de los 1000 lagos en Jyväskylä, Finlandia. Iniciado en el año 1951, ha sido puntuable para el Campeonato de Europa de Rally y, desde 1959, para el Campeonato Mundial de Rally. Su combinación de velocidad pura, tramos técnicos y paisajes espectaculares lo consolidan como una de las pruebas más emblemáticas y respetadas del automovilismo mundial.

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