Averías del Filtro de Partículas en Nissan Atleon: Causas, Síntomas y Soluciones
El Nissan Atleon es un vehículo robusto y versátil, ideal para múltiples aplicaciones comerciales. Muchos usuarios lo consideran una opción atractiva debido a su capacidad de carga y durabilidad. Sin embargo, es importante recordar que, como cualquier máquina, puede experimentar fallos. Así es la naturaleza de los vehículos, donde el tiempo y el uso pueden hacer mella en su funcionamiento. Estos inconvenientes no disminuyen las cualidades del Atleon. Al contrario, subrayan la importancia de un mantenimiento adecuado y un conocimiento profundo de las potenciales averías.
En los últimos tiempos, ha crecido como una plaga entre los coches con motor diésel un quebradero de cabeza inesperado, no sólo para los usuarios, sino también para los fabricantes. Se trata de las incidencias derivadas del filtro de partículas que incorporan las mecánicas de gasóleo para cumplir con la normativa anticontaminación Euro 5 y la próxima Euro 6. No son pocos los conductores que han tenido que llevar sus coches nuevos al taller varias veces debido a problemas con el dichoso filtro. Además de la molestia de tener que ir al taller y quedarse sin coche mientras dura la revisión, los clientes también sufren una gran desilusión al ver que su coche recién estrenado falla cada dos por tres.
¿Qué es el Filtro de Partículas y Por Qué Falla?
Explicado de una forma sencilla, el filtro de partículas diésel (FAP o DPF, por sus siglas en francés o inglés) está diseñado para atrapar las micropartículas generadas por la combustión, evitando que lleguen a la atmósfera. Se trata de un sistema anticontaminante que permite quemar las partículas de hollín generadas durante algunas fases de la combustión, reduciendo el nivel de partículas contaminantes que se expulsan por el escape. Estas partículas sólidas se retienen en las paredes porosas del filtro y son eliminadas cada cierto tiempo en lo que se denomina “fase de regeneración”. En dicha fase se eleva la temperatura del filtro para incinerar el hollín y limpiar el sistema. Este ciclo de regeneración se realiza con más frecuencia durante los primeros 1.000 km de rodaje.

El proceso anterior es muy bonito y muy sencillo, funcionando perfectamente en el maravilloso mundo de la teoría. En la práctica, lo que sucede es que cada conductor le da un uso personal y específico a su coche que quizá no sea el más adecuado para el perfecto funcionamiento del FAP. Los inconvenientes llegan cuando se utiliza el coche únicamente para realizar recorridos urbanos, donde no es posible alcanzar la temperatura mínima necesaria para la regeneración. Como la temperatura no sube lo suficiente, el hollín no se incinera lo que provoca que el filtro siga acumulando partículas sin limpiarse hasta que se satura.
También resultan problemáticos los trayectos cortos, en los cuales el ciclo de limpieza puede interrumpirse porque para completarse suele necesitar entre 10 y 25 minutos (el tiempo depende de varios factores). Cada vez que el motor arranca, automáticamente se vuelve a intentar la regeneración y como no da tiempo a completarse el proceso se repite una y otra vez, hasta que el sistema se da por vencido, supone que algo no va bien y muestra un mensaje de error en el cuadro de instrumentos.

La causa principal de la acumulación de carbonilla es la derivada de trayectos cortos, uso en ciudad o combustibles de baja calidad. El estilo de conducción, entre otros factores, puede precipitar el fallo del filtro de partículas. Un filtro de partículas es una pieza cerámica porosa, de carburo de silicio en concreto, con una estructura parecida a la de un panel de abeja, pero con celdas cuadradas en lugar de hexagonales. Elimina el hollín y almacena las partículas de hollín que se producen debido a la combustión incompleta del combustible en los motores turbodiésel. El filtro se compone de multitud de canales paralelos. La mitad de esos canales tiene la entrada abierta y la salida cerrada, y la otra mitad tiene la entrada cerrada y la salida abierta.
Síntomas de un Filtro de Partículas Obstruido o Defectuoso
Los síntomas habituales de un fallo en el FAP son el testigo de “Check engine” y una pérdida de potencia provocada por el taponamiento del filtro. El primer síntoma de que el filtro empieza a saturarse es que se desactiva el sistema Start&Stop. También lo puedes notar si después de aparcar el coche y de parar el motor, los ventiladores siguen girando.
Si el filtro se llena, se suele encender un testigo en el cuadro de instrumentos para indicar que el sistema necesita una regeneración forzada, que conlleva una inevitable visita al taller oficial. El coche puede seguir utilizándose normalmente, aunque en algunos casos las prestaciones se reducen porque el sistema electrónico del motor entra en un modo de emergencia o avería para evitar dañar el filtro. Otra consecuencia de la excesiva acumulación de hollín en el filtro es que los ciclos de regeneración se realizan con más frecuencia y cada menos kilómetros, aumentando el consumo de combustible.
Si la luz se enciende durante un instante, significa que el sistema está haciendo una limpieza automática del filtro. Si se mantiene encendida, indica que el filtro de partículas está saturado de hollín y deberás atender el problema para evitar un recalentamiento del motor. El riesgo es medio, ya que el motor trabaja forzado y hay peligro de recalentamiento. Atiende este problema cuanto antes.
¿Cuándo se Producen las Regeneraciones del Filtro de Partículas?
La regeneración del FAP es, por tanto, una incineración del hollín acumulado. Aunque existen diferentes tipos de filtros FAP, su funcionamiento general es el mismo. Este incremento de temperatura quema las partículas retenidas en el filtro transformándolas en CO2.
Para eliminar la carbonilla, sería necesario calentar el filtro hasta unos 600ºC. Sin embargo, en un motor diésel, esa temperatura sólo se alcanza en los turbocompresores. De forma que se emplea un catalizador depositado sobre la superficie del filtro (suele ser platino, lo que explica el elevado coste de estos filtros) que rebaja esa temperatura hasta unos 350ºC. Algunos fabricantes, como Peugeot, emplean en algunos motores un aditivo líquido.
Pero, a pesar de la presencia del catalizador, es posible que el estilo de conducción no genere suficiente temperatura en el escape. En ese caso, se inyecta combustible adicional (en los propios cilindros o mediante un inyector adicional) para recalentar los gases. Esto se conoce como regeneración activa.
Si se realizan por sistema recorridos cortos, el motor no dispone de tiempo para realizar la regeneración activa. Si se interrumpen varios ciclos consecutivos de regeneración, la cantidad de carbonilla crecerá hasta un umbral crítico y una luz en la instrumentación informará al conductor de que debe conducir para forzar la regeneración del filtro.
Problemas Específicos y Comunes en Nissan Atleon
El Nissan Atleon, reconocido por su versatilidad, puede enfrentar una variedad de problemas. Uno de los problemas más comunes es la pérdida de potencia, a menudo causada por fallos en el sistema de admisión. Las averías mecánicas, como las fugas en el colector de admisión, también son habituales. Los problemas eléctricos, incluyendo fallos en el cuadro de instrumentos, son reportados por muchos propietarios. Los problemas en la caja de cambios y la dirección asistida son otras cuestiones que los usuarios deben vigilar.
El motor del Nissan Atleon es el corazón de este vehículo, pero como todos los motores, no está exento de problemas. Uno de los problemas más frecuentes es el sobrecalentamiento, una condición que puede dañar componentes críticos del motor si no se aborda rápidamente. Las causas comunes incluyen un radiador defectuoso o un termostato que no funciona adecuadamente. Además, la pérdida de potencia es otra preocupación. Esto puede ser el resultado del fallo en el sistema de inyección de combustible. Otro problema puede surgir con el aceite del motor. Un motor que pierde o quema aceite puede experimentar una reducción en su eficiencia y una vida útil acortada. Asegúrate de revisar los niveles de aceite regularmente y estar atento a cualquier indicio de fugas.
Los problemas eléctricos en el Nissan Atleon pueden variar desde fallos menores hasta complicaciones más serias. Un problema común es el mal funcionamiento de las luces, ya sea en los faros delanteros o en las luces traseras, lo que puede ser peligroso para la conducción. Esto a menudo se puede deber a un fusible quemado o un cableado defectuoso. Este problema podría estar relacionado con fallos en los sensores o en la unidad de control del motor. Las baterías defectuosas son otra fuente potencial de problemas, ya que una batería que no mantiene la carga puede impedir el encendido del vehículo.
La caja de cambios del Nissan Atleon, tanto manual como automática, puede presentar problemas. Uno de los síntomas más perceptibles es la dificultad para cambiar de marcha. Este problema podría estar relacionado con el desgaste del embrague o con el mal funcionamiento del sincronizador. Fugas de líquido en la transmisión son otro problema común. Este es un problema que no debe ignorarse, ya que la pérdida de este líquido esencial puede llevar al sobrecalentamiento y fallos mayores. Es crucial realizar inspecciones periódicas para detectar y reparar cualquier fuga.
El Nissan Atleon es un vehículo que ha tenido su cuota de problemas mecánicos a lo largo de los años. Uno de los problemas más reportados es la pérdida de potencia. Esto suele suceder de forma repentina, y puede ser causado por múltiples fallos en componentes esenciales. Los conductores han experimentado que el motor del Atleon se queda sin fuerza, lo cual no solo interrumpe los viajes, sino que también podría representar un riesgo en carretera. Otro problema recurrente es el desgaste en componentes del sistema de admisión. Se han reportado rupturas de los espárragos del colector de admisión y fugas en los mismos. Aunque se han realizado reparaciones, en muchos casos el problema de potencia persiste. Además, es común que las tuberías de admisión presenten fugas, complicando aún más la situación.
La dirección asistida del Nissan Atleon también ha sido objeto de preocupación para algunos propietarios. Algunos síntomas comunes que indican problemas en esta área incluyen la dificultad para girar el volante, ruidos extraños al maniobrar y una respuesta más lenta de lo habitual al tratar de ajustar la dirección. La dirección asistida en estos vehículos puede fallar debido al desgaste de la bomba hidráulica o problemas en las mangueras que transportan el líquido de dirección. En algunos casos, el problema radica en niveles bajos de líquido de dirección, lo cual es fácil de solucionar manteniendo un chequeo regular.
Se puede limpiar un FILTRO DE PARTÍCULAS?‼️
Soluciones y Mantenimiento Preventivo
Si nuestro coche ha comenzado el proceso de regeneración, lo recomendable es no detenerlo, es decir, continuar circulando. El proceso suele durar unos minutos, y además de algunos síntomas que denotan que está produciéndose el proceso de regeneración, algunos coches avisan con algún indicador en el cuadro de mandos. Si conducimos abusando de las marchas largas, o nuestro coche solo hace desplazamientos urbanos cortos, además de no darse las condiciones óptimas para la regeneración del FAP…
Una buena forma de forzar la regeneración del FAP es conducir a un régimen elevado y una velocidad constante. El motor girará a unas 3.000 rpm y consumirá algo más de combustible, pero con toda seguridad tu filtro de partículas se regenerará. Ahora bien, puede que esté demasiado obstruido y el problema persista.
Para retrasar la obstrucción del filtro, es fundamental mantener el coche en marcha durante unos 15 minutos o conducir a baja velocidad. Es posible que se esté llevando a cabo la regeneración automática del filtro. Después de eso, la luz debería apagarse.
Para regenerar pasivamente el filtro, basta con conducir a más de 60 km/h en quinta o cuarta velocidad (el motor debe girar a más de 2.000 rpm) durante al menos 15 minutos. Lo ideal sería realizar uno de estos trayectos cada 200 km. En cualquier caso, si se enciende el testigo superior, es imperativo realizar un recorrido por carretera. De lo contrario, el filtro puede obstruirse sin remedio. El problema es que incluso la propia carbonilla deja residuos tras de sí. Y una vez que se acumula un ‘tabique’ de ceniza en algún punto de un canal, ese canal queda obstruido para siempre.
Respeta el mantenimiento de tu coche. Sigue el plan de mantenimiento que indique su fabricante, prestando atención al tipo de aceite motor. Evita los trayectos cortos. Sal de vez en cuando a carretera. Circular solo por ciudad provoca que el filtro acumule demasiadas partículas sólidas. Además, como el escape trabaja a poca temperatura, el motor se ve obligado a realizar regeneraciones activas cada poco tiempo.
Si te enfrentas a una pérdida de potencia en tu Nissan Atleon, uno de los primeros pasos es verificar el estado del turbo y del colector de admisión. Si se detectan fugas de aceite, lo más probable es que necesites revisar el turbo con un mecánico especializado que pueda confirmar y reparar el problema. Para abordar problemas en la dirección asistida, comienza revisando los niveles de líquido de dirección. Este es un aspecto sencillo de verificar que puede prevenir problemas mayores. Si los síntomas persisten, la bomba hidráulica o las mangueras podrían necesitar atención. Un mantenimiento preventivo periódico es clave para evitar que estos problemas se intensifiquen.
En ocasiones, una limpieza del filtro es suficiente para recuperar sus prestaciones (hasta en un 95%), si bien en otras, el filtro está tan obstruido que la única solución es la sustitución, una operación mucho más cara. Cuando el filtro se niega a regenerar y se enciende la luz de avería en el motor, hay que acudir al taller. Lo más probable es que nos propongan tratar de limpiarlo, por ejemplo, empleando ultrasonidos (hacen vibrar a las partículas, desincrustándolas de las partículas aledañas y de las paredes del filtro). Un filtro de partículas nuevo es la solución correcta, pero algo cara. El coste depende directamente del tamaño del filtro, que a su vez depende de la cilindrada del motor.
En muchos talleres ofrecen retirar el filtro de partículas por un coste aproximado de 350 euros. Como se suele cortar y volver a soldar a lo largo del cordón de soldadura original, el aspecto final del filtro no resulta sospechoso. Además, hay que reprogramar la centralita del motor para cancelar las regeneraciones activas (al desaparecer estas, el consumo puede disminuir hasta en un 20%) y para que la desaparición de la señal de los sensores del FAP no fuerce la entrada del motor en modo protección.
Aunque las opiniones sobre el Nissan Atleon son variadas, muchos aprecian su robustez y fiabilidad general, a pesar de tener que lidiar con problemas mecánicos ocasionales. A pesar de los fallos conocidos, el Atleon goza de una reputación positiva en general. Los conductores elogian su capacidad de carga y durabilidad, lo cual lo hace una opción viable para el trabajo diario.
Cuida de tu coche y del medioambiente y ante cualquier duda sobre el funcionamiento de tu coche, acude a un profesional de EuroTaller. Si la presión a la entrada y a la salida del filtro es la misma, significa que el filtro está defectuoso.
En algunos casos, una reprogramación electrónica de la centralita del motor (una actualización del software) para que la nueva configuración de la regeneración del filtro se adapte mejor a las costumbres de conducción del usuario, es una solución que unas veces funciona y otras no. Como pequeño consuelo, lo normal es que este problema entre en la garantía y no se cobre nada al usuario, pero no siempre es así.
Al margen de acudir al taller oficial, la solución práctica recomendable es realizar ocasionalmente recorridos por carretera para permitir que el ciclo de limpieza se complete automáticamente. No hay un ritmo ni tiempo exacto para conseguir la correcta regeneración del FAP, pero generalmente con un recorrido de más de 30 minutos por autovía con el motor entre 2.000 y 2.500 rpm suele ser suficiente.
Últimamente han surgido empresas que ofrecen aditivos que prometen alargar la vida del filtro de partículas o conseguir una limpieza más eficaz. Buena parte de ellos no sirven para nada, otros (una pequeña parte) pueden minimizar un poco los efectos de la acumulación de partículas en el filtro. Hasta ahora no conozco ninguno realmente efectivo, así que no parece la vía más recomendable para afrontar estas incidencias.
Otra solución, más drástica pero efectiva, es la anulación del FAP. Algunos talleres no oficiales pueden vaciar el filtro y reprogramar la centralita electrónica para que no se utilice, por lo que el coche funcionaría normalmente y no volverá a dar problemas. El principal problema de este método es que, como no puede hacerse en un taller oficial, se perdería la garantía. Otro tema asociado viene desde el punto de vista ético, ya que recurriendo a este método el coche contaminará más y, en el fondo, se trata de conseguir lo contrario.
Como ves, de momento el planteamiento es bastante incierto al ser una tecnología que lleva pocos años en nuestros coches. Las incidencias con los filtros antipartículas no son exclusivas de un fabricante; todas las marcas han tenido y tienen sus problemas con el filtro de marras, ya que los motores diésel modernos necesitan equiparlo para cumplir las normativas anticontaminantes.
Los productos de Biotek están formulados para limpiar, proteger y optimizar todos los elementos del sistema de escape y alimentación del motor.
En cuanto a la ITV, emplean un opacímetro (mide cuánta luz absorbe el humo del escape) que es inútil de cara a comprobar que se cumple el límite de 5 mg/km de partículas, porque una gran parte son invisibles y no son detectadas. Por lo tanto, una obstrucción del filtro puede hacer que no superes la prueba de emisiones en la ITV.
tags: #averias #filtro #particulas #nissan #atleon